Cristal templado

 

Las propiedades de un cristal térmicamente templado se basan fundamentalmente en su mayor capacidad para resistir esfuerzos de tracción, que un cristal recocido o normal nunca podría soportar. Tiene una resistencia de un 400% superior que un vidrio recocido. En caso de rotura el cristal templado se desintegra en pequeños fragmentos que no causan heridas cortantes o lacerantes serias, por que sus aristas no son cortantes. Por esa razón es considerado cristal de seguridad y se emplea en áreas de riesgo con posibilidades de impacto humano.

 

El vidrio templado resiste cambios bruscos de temperatura y tensiones térmicas, resiste un choque térmico de 250ºC, lo cual lo hace ideal para uso en la  industria, hornos, refrigeradores y en zonas expuestas a calor intenso y sombreado repentino. Posee 600% de resistencia superior que un vidrio sin templar.